
21 abril 2006
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Jueves Santo
Miércoles Santo
12 abril 2006
10 abril 2006
Domingo de Ramos
Amarguras...

a dónde ha ido su Madre,
que se han quedado sus ojos,
sin ojos en que mirarse,
que se han quedando sus manos
suspendidas en el aire,
y se ha quedado sin voz
para consolar la exánime
voz de Amargura, que es voz
de la impotencia más grande.
Se arrepiente de que sea
de cedro inerte su carne,
que fuera Benito Hita,
quien en prisión le encerrarse
creyendo que estaría siempre
junto a la Virgen hablándole,
contemplando su perfil
y el terciopelo granate,
y el oro de la corona
de Cayetano González.
Día a día en el retablo,
cual si el tiempo no pasase,
vivía Juan como atado
al dolor inconsolable,
al Dolor de la Amargura
en su llanto de cristales
hasta que hace tan poco
rompieron el maridaje
que sus dos almas de cedro
tres siglos ha confirmasen.
Tanta pena es la de Juan,
que aún en su mirar subyace,
una desesperación que agobia,
que pincha con dos puñales,
que son del Evangelista
las pupilas de azabache.
Hay una voz temblorosa
que está buscando quien le hable.
Hay un agudo sonido
buscando intervalo en grave.
San Juan de la Palma está
escuchándolo constante.
Prestad atención y oiréis,
como en voz dulce y suave,
San Juan le pregunta al viento
a dónde ha ido su Madre.
09 abril 2006
Tiempo de sentires y de contrastes
Luz y tinieblas. Fiesta y duelo. Muerte y Vida. Ya es Semana Santa en Sevilla. Es fiesta grande, es la fiesta de la ciudad y por ello es llamada la Semana Mayor. El sentido es religioso pero el pueblo lo vive a su modo. Se conmemora el eje central del misterio del cristiano: la pasión, la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y aquí se celebra a nuestra manera porque Sevilla es Sevilla.
Aún hoy se respira por los rincones sabor a otras épocas, aún perdura en nuestra tierra el espíritu barroco y la ciudad tiene presente la muerte. De ella hace su fiesta. Sevilla es barroca y por tanto también es apariencia, y muchas veces efímera. Tan fugaz como una candelería ardiendo, tan caduca como la flor cortada, tan pasajera es esta fiesta que se nos consume en nada y sus preparativos nos llevan todo el año. Tan frágil es que sólo unas gotas de agua pueden apagarla como lo hace con el fuego. Toda la urbe es una gran obra de teatro donde, enmarcada por un gran telón carmesí, descorrido y atado con cordones de borlas de oro viejo, se prepara para confundir la realidad con la ficción, lo popular con lo reglado, lo sagrado con lo profano.
Por la ciudad se va a pasear el dolor y la Muerte (de Cristo). Pero Sevilla se hace fiesta, pero ella se hace coro, pero ella se hace altar. Y ella enmascara su rostro. Ella adorna sus cabellos con
peina y mantilla negra, se perfuma con su mejor fragancia. Ya huele a incienso y azahar. Se envuelve de solemnidad. La ciudad y sus gentes se revisten y engalanan.
La urbe es un escenario de teatro donde todos tienen sus papeles sabidos y bien aprendidos, todos dispuestos a actuar. Todos son protagonistas, todos están en sus puestos. Desde esa madre que da las últimas puntadas al escudo de la capa, a la abuela que prepara las torrijas, a la saetera del balcón, al cura en el púlpito, al aguador, al músico, al costalero, al capataz y el nazareno. Todos están en el reparto porque todos hacen la fiesta. Hasta el público es actor: sabe moverse en la bulla, sabe cuando aplaude, sabe cuando calla, sabe cuando ríe, sabe cuando llora… Sabe estar porque aquí no se improvisa nada.
Se abre así pues para el sevillano y el foráneo un gran tiempo de sensaciones y contrastes. La Semana Santa se convierte en el gran espectáculo de la Imagen. Es una gran impresión que impregna nuestros sentidos, hecha de millones de emociones, vivencias e imágenes. Son millares de secuencias en sepia que se almacenarán en nuestra memoria para ser revividas durante todo el año.
No es difícil dejarnos sugestionar por lo que nos rodea en estas fechas. Si nos hemos dado cuenta el atrezzo de esta fiesta es riquísimo. La ciudad emana otro olor, irradia otro color, deja degustarse con otro sabor. Sevilla es otra.
La ciudad se despierta poco a poco de su secular letargo y atonía. Se despereza a guiños de un invierno todavía no ido. Explota como señal de rebeldía al frío padecido. Con la llegada de la primavera los colores estallan, la metrópoli se rebosa así misma y los naranjos revientan en flor y fragancia. Todo se convierte en un gran festival para nuestros sentidos.
El espectáculo de sensaciones y contrastes, de luces y de Imágenes que nos lleva a ir equipados de nuestros sistemas sensoriales y de nuestra fe como principales herramientas de aprehensión de la fiesta. Gracias a ello nos daremos cuanta de que la Semana Santa es un universo de contrastes.
Es luz, claridad y luminosidad de un paso de palio como un sol radiante de Jueves Santo. Pero también es sombra, oscuridad, pena, tristeza y tinieblas propias del traslado al sepulcro en San Andrés. Mas es júbilo y alegría intensa de unas bambalinas al son de Campanilleros. Pero no por ello deja de ser sobriedad, elegancia y clasicismo de un palio de cajón o de crestería al son del oboe y el fagot.
Asimismo es noche cerrada, aflicción y nostalgia del pasear del Nazareno de San Antonio Abad envuelto en su nube de incienso y su místico caminar. También es día de dorados reflejos, de brillantes canastillas de Misterio. O hablamos de la mañana, envuelta en entusiasmo regocijo de la Macarena de camino a su casa. Pero no por ello deja de ser tarde, llena de alborozo y contento, cuando por la calle ancha la Feria La de los Misterios Dolorosos avanza entre el fervor de su pueblo con Rosario de Monte-Sión.
Es irrupción sonora de la de Triana en la Campana al son de su “Salve estrella de los mares”. Sin embargo es silencio, contemplación y recogimiento del Gran Poder y de todo su seguimiento. Es cofradía de negro, es cofradía de barrio, es riqueza y opulencia de merinos y terciopelos, es sobriedad y pobreza del ruán negro, es nazareno de cola, es nazareno de capa, es de zapato de hebillas, sandalias o alpargatas. Y es que todo esto es también Semana Santa.
Y es que el que sale es el Cristo de los templos que quiere hacerse presente entre su pue
blo. Es el Jesús de la meditación y el recogimiento, que aunque padeciendo la pasión en sus adentros sale al bullicio de las calles a impregnarnos con su Imagen. Quiere llenarnos con su mensaje que a los cofrades superficiales escapa. Y a Él nadie lo para. Es ese Jesucristo poderoso el que continúa en su Misterio sin que lo que le rodee perturbe. No hay Liapasam que lo turbe, ni globos de gas que lo desluzcan, ni puestos de bocadillos que a la turba retraiga cuando Él a su lado pasa. No hay niños jugando, ni aquel que blasfema tanto, ni verborrea de veladores que no se conmueva y silencie a su paso. Y es que Sevilla es contraste, y no por ello lo lleva al traste. Es tan dispar la fiesta que pared con pared los mismos consumen la sangre de Cristo y después la de Baco. Pues no hay iglesia sin bar cerca, ni feligreses que después de los Santos Oficios no disfruten de su barra y sus abastos. Son mantillas en las capillas que más tarde se rinden a la colilla y a la rubia bebida en un fugaz descanso.
Pero no sólo se queda ahí. Es que esta fiesta es así. Es que Sevilla quiere que así sea. Quiere recogimiento en el templo y algarabía en la calle. Quiere alborozo para la del barrio y silencio a la de negros andares. Porque el pueblo disfruta de este modo e inunda la esquina, la plaza y la avenida. Es calle y altar. Es altar que sale a la calle. Es el hombre que se acerca a Dios y es Dios con los hombres. Son días de cofradías. Son días para disfrutar de los contrates. ¡Anda sevillano y regocíjate de lo que hay en la calle!
30 marzo 2006
S.O.S. de siglos pasados
"Por aquí se llamará a administrar los Santos Sacramentos a deshora" Así reza este azulejo de la torre de la trianera parroquia de la O. En siglos pasados los avances médicos eran tan escasos que, en situaciones de extrema gravedad, más valía asegurar la salud del alma para la vida eterna que intentar salvar el cuerpo con unos medios tan rudimentarios.
28 marzo 2006
"Un yogur con dos moscas"

Obra del neoyorquino Alex Katz, se trata de un óleo sobre lienzo, y sus medidas son 1,17 x 0,77 cms. Es el cartel oficial de la Real Maestranza de Caballería y anuncia la temporada taurina sevillana. Su blancura y extrema sencillez hizo a un tertuliano de Canal Sur Radio describirlo como un "yogur con dos moscas".
27 marzo 2006
Belmonte: genio y figura
26 marzo 2006
20 marzo 2006
Teresa Fernández de la Vega y el "tratamiento singular"
En cuanto al tratamiento singular que la Vicepresidenta Fernández de la Vega recoge para Cataluña y Canarias, y los Centros que RTVE posee en ambas comunidades, hacerle llegar nuestro malestar. Si el hecho diferencial es la lengua en el caso catalán y la insularidad en el caso canario, la singularidad andaluza no merece peor tratamiento: Andalucía posee la mayor extensión geográfica, la mayor población, tres fronteras internacionales, inmigración, turismo, pesca y agricultura, estos tres factores son motores importantes de la economía española, y es, en todo el mundo, la principal seña de identidad de España. ¿Quieren ustedes mayor hecho diferencial?
Trabajadores de RTVE Andalucía
17 marzo 2006
Por una televisión pública de calidad y en defensa de los Centros Territoriales
EN DEFENSA DE MI EMPRESA
Los trabajadores de RTVE sentimos el rechazo más rotundo contra la propuesta de la SEPI (Sociedad Española de Participaciones Industriales) para reestructurar RTVE y, por tanto, nuestros puestos de trabajo. Esa famosa “DEUDA” de la que habla el Gobierno, nunca lo fue de esta casa.
Desde 1956 y hasta 1990, en que aparecen en el panorama de la comunicación otras televisiones de propiedad pública o privada, RTVE no sólo no tocó una peseta de los Presupuestos Generales del Estado, sino que, por el contrario, el superávit que cada año generaba esta casa, revertía en las Arcas del Estado, para que el Gobierno de España lo invirtiera como mejor considerara (construyendo pantanos, carreteras, línea ferroviaria, hospitales, etc…) A ver cuantas empresas de comunicación se pueden poner esta medalla.
Por tanto, desde 1956 RTVE ha contribuido al desarrollo de España y ha crecido contigo.
De esa falsa “DEUDA” solo podemos decir que es únicamente imputable a la mala gestión sufrida por esta santa casa, de parte de los distintos gobiernos que han incumplido, año tras año, desde 1990 el Estatuto de Creación y Financiación de RTVE. Este incumplimiento ha generado una cantidad cuyos intereses son ahora desorbitados…Pero de la mala gestión y de a dónde fue el dinero, los trabajadores nunca tuvimos la culpa.
Añadir que cuando, demagógicamente, se habla del “monstruo” por el número de trabajadores (9.000), hay que decir, también, que RTVE se encuentra a la cola en Europa. A la cabeza, la ZDF, la cadena pública alemana, con casi 40.000 trabajadores, seguida de cerca por la BBC con 20.500 (si, si, la misma BBC que todo el mundo pone como ejemplo de regeneración y buena gestión), la televisión pública francesa con 13.500 trabajadores y la RAI con casi 12.000
Hablemos también de la generosidad de RTVE. Esta casa, entregó de forma GRATUITA, TODA SU RED DE EMISORAS Y ENLACES, PROPIEDAD HOY DE RETEVISIÓN, SIN NINGÚNA CONTRAPRESTACIÓN A CAMBIO: PAGAMOS LO MISMO POR LOS SERVICIOS DE SEÑAL QUE EL RESTO DE LAS CADENAS, QUE NO REGALARON NADA.
Los trabajadores de RTVE queremos enviar, también, un mensaje desde el coraje, a aquellos que han pasado por esta casa, pero hoy hablan desde los púlpitos de otras emisoras (me vienen a la cabeza nombres como los de Ton Martín Benítez o Charo Fernández-Cotta): ELLOS SÍ SON PARTE DE LA DEUDA. LOS DEMÁS NOS QUEDAMOS AQUÍ AGUANTANDO EL CHAPARRÓN Y LUCHANDO CON DIGNIDAD Y OFICIO POR UN PROYECTO DE TELEVISIÓN PÚBLICA DE CALIDAD QUE ELLOS ABANDONARON PARA BUSCAR MEJORES “HORIZONTES” De elegancia, compañerismo y solidaridad, mejor no hablamos.
Por último deciros, que no se olvide nunca, que cuando el resto de los trabajadores habéis tenido problemas laborales, allí siempre ha estado RTVE para dar cumplida cuenta de vuestras reivindicaciones…Sed solidarios ahora con nosotros… OS NECESITAMOS
Sevilla, 15 de marzo de 2006
Gemma de Andrés
APLI TVE-Andalucía
16 marzo 2006
Fiesta de la Primavera
11 marzo 2006
11 M ¿Qué pasó?
Es una pregunta que aún nos seguimos haciendo. La comisión y las investigaciones sobre el 11M ha levantado poca luz por ahora sobre el asunto. La incognita aún permanece. Pero las víctimas no volveran.
Aquel día me levanté como de costumbre. Puse la radio y la jornada no prometía nada más que uno de los últimos bombardeos de cara a las elecciones. Era un día más, de esos que no ocurren nada a lo que merezca la pena prestar atención.
La noticia me llegó estando en la facultad. Un atentado en Madrid. Estábamos en la clase de redacción. Pocos se dieron cuenta de la magnitud porque andábamos entretenidos con teletipos del mes pasado y pensábamos que se trataba de otra actuación más de ETA de la que ya estamos acostumbrados.
¡Que paradoja! Futuros periodistas no se dan cuenta del alcance de la noticia. Mientras que en las redacciones de todo el mundo se recibía el suceso con espanto. Los comunicadores del mañana de la facultad de Sevilla seguían con sus ejercicios de redacción. Para ellos nada fuera de lo común ocurría.
Al salir del aula nos fuimos enterando mejor. Los alumnos inmediatamente se movilizaron. En los televisores del edificio estaban puestas las noticias. Fue espantoso. Era una masacre. La
mayor ocurrida en nuestro país desde la Guerra Civil. Fue entonces cuando algunos ya por fin tomamos conciencia de lo ocurrido. La mayoría espontáneamente nos concentramos en Plaza Nueva y allí coincidimos con la repulsa de los políticos. Si de algo me di cuenta fue de la unión de todas las fuerzas políticas en el andén del ayuntamiento y de sus caras de consternación por la tragedia. Ya reflexionando me di cuenta que las elecciones eran el domingo. La campaña electoral se suspendía.
El atentado suponía una carnicería que rompía con la fiesta de la democracia. El atentado contra esos trenes rojos y blancos, rojos de sangre y blancos de espanto, teñía de luto y de sangre el
país a tres días de las Elecciones Generales. Suponía un golpe a la democracia, un golpe a la libertad de los ciudadanos que se iban a manifestar con el voto en las urnas. Venía a producir un paréntesis en el normal cauce de la vida de España. Traía un antes y un después. ¿Pero que día era?
El calendario marcaba el 11 de marzo (11 M), la fecha y la magnitud de la catástrofe nos recordaba otro día lamentablemente histórico, el 11S. ¿Era casual esa fecha o se trataba de un atentado preparado para la efeméride? El día era estratégico: marcaría a España un día once y la golpearía días antes de los comicios, pudiendo llegar a producir una ruptura en el proceso democrático.
Pero no lo lograron. El pueblo se echó a la calle, los ciudadanos inundaron con verdaderas mareas
humanas los espacios públicos de todas las ciudades de España. Los silencios eran elocuentes, los gritos rasgaban las almas, las manos en alto eran una verdadera declaración de intenciones, todas las pancartas clamaban que en este país nadie quiere terrorismo. De Norte a Sur y de Este a Oeste, el país se estremecía de dolor. 12 millones de españoles se echaban a la calle.
Siempre se ha dudado del ser español. De la existencia de un sentimiento de unión nacional. Se hablaba de que los estadounidenses son más patrióticos que lo españoles. Con esta barbarie producida en la capital de España el golpe ha sido dado a todos los habitantes del territorio nacional por igual. Hacía tiempo que no se veía a todos los españoles unidos. En la televisión testimoniaban muchos que nunca se habían sentido tan españoles como en esta ocasión. Era un orgullo ver como en las manifestaciones se empuñaba la bandera de España enlutada, poder ver a ciudadanos anónimos envueltos en el símbolo de todos. Un símbolo que muchos miran con recelo porque estuvo 40 años secuestrado por un régimen político dictatorial y opresivo, que usurpó el poder constituido por la legalidad democrática de la II República. Era admirable como después de tantos años esa bandera era de todos porque todos sentíamos el dolor que inundaba la nación. A nadie le daba vergüenza salir con nuestra roja y gualda porque todos se sentían españoles y a los españoles se les había hecho daño.
La vida humana es inesperable e impredecible. Nada es previsible. Se dice que el hombre propone y Dios dispone. En cuestión de segundos nuestra existencia puede cambiar radicalmente. En un día como hoy todos estaríamos en una pacífica jornada de reflexión de cara al domingo de votaciones. Pero no. La inhumana salvajada de unos pocos que no dan la cara, el descaro de unas bestias infernales nos ha llevado al día más triste de la democracia española. Tres días de luto, tres días aciagos, tres jornadas de llanto por la sangre derramada por las 200 víctimas y por los más de 1400 heridos. Tres días negros fueron la antesala con la que los ciudadanos acudieron a las urnas. El voto fue nuestro mejor arma. Aunque todos votamos aquel día llenos de rabia.
En este enlace visitaréis el sitio donde recopilamos varios artículos escritos ese mismo día ESPECIAL 11M
09 marzo 2006
Urbi et orbi: la primera torrija
San Cucufato los cojones te ato...
Pues bien, en Hablar por hablar en la Cadena Ser llevan varias semanas con el cachondeito de este santo y muchos oyentes cuentan por miles sus milagros. La misma noche de ayer una señora contó como había recuperado su DNI extraviado. Rezó, ató y una misteriosa agua le devolvió flotando el documento que estaba oculto bajo la lavadora. Pues bien esta mañana cuando fuí a echar mano del mío no estaba. ¿De quién me acordé? De San Cucufato. Recé, até... y me fuí a trabajar. Cuando me recogió mi padre pensé en ir al bar donde pagué la última vez con tarjeta bancaria y... Allí estaba. No ha sido un hallazgo muy milagrero pero al menos no he tenido que volver a expedirlo.
Ya lo sabéis. Cuando se os pierda algo: los cojones de San Cucufato. ¡Qué no se olvide desatarlo! Yo al menos le dí descanso al escroto del buen hombre.






















