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24 noviembre 2007

Costaleros comiendo pipas

No he podido privarme de publicar aquí una foto que no era mía. Está colgada por un tal Think Different en la comunidad Macuarium. El título habla por sí solo. "Costaleros comiendo pipas", cosa que no tiene nada de malo teniendo en cuanta los excesos que hacen muchos nazarenos y costaleros en la mitificada Madrugá sevillana. La imagen para mí tiene mucho pero que mucho arte y mucha guasa sevillana. Para empezar: se trata del discurrir de mi cofradía en la tarde-noche del Jueves Santo. Los dos personajes en cuestión son costaleros del palio: Jesús e Isacc. Y la acción de comer pipas de forma tan natural entre los tramos de nazarenos, le confieren a la estampa una imagen cotidiana y casi familiar de aquel que está presenciando un espectáculo en vez de estar inserto en él, como es el caso. Sin duda, una gran foto que inmortaliza un momento digno de un grito del Boris con un ¡Páralo Paul! en Crónicas.

07 octubre 2007

Y me tiró el manto...

Pasan los días y las hojas del calendario, pocas veces fijo mi atención en ello, pero hoy no tengo más que pararme en el santoral. Llevo tiempo pensando en este día especial para muchos pueblos y ciudades de España puesto que la Virgen del Rosario es la patrona de muchos de ellos. La advocación que hoy se celebra viene de antiguo y ha calado en la devoción y religiosidad popular en los más lejanos confines del orbe católico. Rosario, el de María Santísima. Extendido por la orden de predicadores tras la fundación del mismo por Santo Domingo de Guzmán. Se compone de una sarta de cuentas, normalmente dividido en cinco apartados correspodientes a los misterios de la vida de Cristo o de la Virgen. El rezo del Santo Rosario se centró como la más conveniente herramienta piadosa para los fieles. El rezo de sus misterios se convirtió en verdaderas muestras de fé extramuros de iglesias, casas y conventos con el florecimiento de los rosarios públicos. Fue una costumbre muy arraigada que aún perdura en nuestros días. Son muchas las hermandades y cofradías que celebran en la actualidad este ejercicio. Monte-Sión, por ejemplo, cada 1 de noviembre saca a la calle a su titular. Las hermandades del Rocío se reúnen en las horas previas al salto a la reja rezando los misterios del Rosario. Antiguamente se rezaba mucho en la intimidad del hogar, en capillas ardientes o antes de cada misa en las iglesias. El ritmo de vida actual, la cada vez más desacraliza sociedad y la pérdida de valores religiosos y espirituales relegan esta práctica a una minoría.

Para mí el 7 de octubre siempre tuvo tintes especiales. Cuando todavía era pequeño para ir sólo a la capilla de la calle Feria, acudía a mi parroquia porque allí otra Rosario, pero de Gloria, estaba de besamanos, lo mismo da, decía yo, aunque en mi mente estuviera la de la Plaza de los Carros. Años después no falté a su besamanos. Y este año, cosas del destino acudo también a la capilla pero ayudado de las nuevas tecnologías, también cosas de los nuevos tiempos. Jamás pensarían aquellos patronos de barco a los que la tradición otorga el honor de la fundación de la hermandad del Jueves Santo, que yo mirando por la ventana el mar mediterráneo podría girar mi cabeza y meterme por otra ventana en el besamanos de la Galeona. El trabajo juega una mala pasada y a 450 kilómetros de distancia ArteSacro me trae el besamanos de mi Virgen. Aquella por la que fui nazarenito de varita, hermano de luz, incensario y pertiguero de sus acólitos. Aquella por la que me recorrí Sevilla buscando fondos para exhornar como se merecía las calles por las que pasaría Ella en su camino coronatorio. Aquella por la que dirigí aquel improvisado taller de inexpertos costureros, y gracias a todos ellos logramos dar un toque festivo a las calles próximas a la capilla con gallardetes, y con romero, que también tuvo su historia el cogerlo. Es la Onomástica hoy de aquella por la que muchos perdemos el sueño, aquella por las que muchos trabajan y han trabajado en Monte-Sión. Gracias a Ella, vivimos su gloriosa Coronación Canónica de primera mano, cuando el tranajo no pesaba por intentar que todo saliera lo mejor posible. Jornadas largas, de poco descanso y falta de horas de sueño. Nada importaba porque como dijo el pregonero... "Sólo tu nombre Rosario, sólo tu nombre en mis labios".

Ella todo lo agradece, al menos yo así lo pienso. Cada vez que me viene algo bueno, cada vez que hay una buena racha, cada vez que surge una buena oportunidad que yo no esperaba; siempre lo adjudico a la misma causa: La Chari, es mu grande... La Chari me ha tirado el manto. Y es que es imposible que no me acuerde de ella, justo ahora cuando parece que vuelve a hacer de las suyas, quizás me vuelva a tirar el manto y con la fuerza me devuelva a Sevilla. Espero que esta licencia, esta proximidad con la que hablo de mi Virgen del Rosario no moleste a alguno. Muchos son los humildes de la plaza de los Carros, del barrio de la Feria, la gente del mercado, las fanáticas de la calle Peral o aquellos otros que se mudaron al extrarradio, los vecinos de toda la vida que con ese aire sencillo, como si de una vecina más se tratara, le dicen Mi Chari. Rosario, María Santísima, aquella que desde la capilla chiquita nos protege con su manto.