"Monstruosos son los gritos que desde la de Castilla se oían
merced del flagelo dominico
que en aquella bruja sacudían"
No podían imaginar los comerciantes del Mercado de Triana cuando el sábado recogían sus puestos que bajo ellos, en el sótano, la Inquisición volvía a torturar a una bruja. Presidía la mesa el inquisidor dominico acompañado de dos torturadores. Era el interrogatorio de Inés Rodríguez, acusada por los testigos de brujería. Con un libro y un crucifijo con dos velones sobre la mesa, el ritual comenzaba. El mismo que tantas veces se desarrolló en ese mismo lugar. En el Castillo de San Jorge, sede del Santo Oficio, junto al Guadalquivir en el arrabal trianero. Atada de pies y manos, enjuta y de hechura maltrecha, cada vez que no contestaba o lo hacía con evasibas imprecisas, las cuerdas se
apretaban tirando de las extremidades. Los gritos de la bruja, ensordecedores y sedientos de clemencia, podían escucharse desde fuera de la cámara. Mientras el inflexible y despiadado dominico continuaba con sus preguntas para que la bruja declarase su culpabilidad, fuera o no, respecto a las delaciones llegadas a la Inquisición. Como ellas muchas mujeres fueron torturadas allí.Pero esto es sólo una escena de la película-documental que está rodando Pilar Távora. La directora sevillana quiere homenajear y hacer un reconocimiento a todas esas mujeres que fueron malinterpretadas, perseguidas y manipuladas por el poder dominante, la sociedad y la historia. Para Távora la brujería llegó a ser casi una religión y nació de la relación y conocimiento de la mujer con la naturaleza, la salud y el alma. A los poderes no le interesaba el estatus y relevancia que estas mujeres iban tomando y trató de silenciarlas y relegarlas hasta el ostracismo. Con este docudrama quiere desmitificar y quitar caretas porque, según ella, las brujas han dado mucho a la humanidad, íncluso han curado epidemias.
Cinco meses de documentación y otros cinco entre rodaje y postproducción darán como resultado un documental en el que se recorre la historia de la brujería desde el origen, antes de Cristo, hasta la actualidad. Las filmaciones se han desarrollado en Montilla, Aracena, Castaño del Robledo y Sevilla. El equipo proseguirá con localizaciones en Galicia, País Vasco, Francia y Alemania. Antes de verano se estrenará en las salas de cine, en otoño viajará a festivales extranjeros y Canal Sur ha comprado los derechos de emisión para televisión.
A medio camino entre Granada y Murcia, en el norte de la provincia de Almería, se alza la comarca de los Vélez. Tierras pobladas desde antiguo, de inmensa riqueza cinegética, de gran valor paisajístico, donde la gente del pueblo dice que lo mejor que tienen es el agua que rebosa por todas las fuentes. Desde lo alto, el castillo vigila el devenir de las gentes en lo que fue capital de los estados de los Fajardo.


