16 junio 2007

Los junios de 1942 y de 1961

Fotografía añeja y sepia, perdida en un cajón, como se pierden algunos recuerdos en la memoria, pero con la diferencia que de vez en cuando podemos sacarla para recomponer nuestra historia. Tarde de calor en aquel parque de una infanta bajo la sombra. En sus brazos el primer fruto de su vientre, una niña con batón blanco y plácido sueño. Por el aspecto podría tener ya íncluso meses pero su historia comenzó, tan sólo, siete días antes de aquella su primera fotografía. Era un 14 de junio de 1961. Los dolores del parto le sobrevinieron en casa de su madre, Ana González, en la calle Manuel Canela de un pueblo del aljarafe sevillano. El parto se antojaba difícil y harto complicado. El ansioso padre tuvo que recoger con una moto a la matrona a toda prisa en Bormujos. La niña nació en Gines bajo un estruendo de sangre que llegó al techo. Siete kilos de mansa calma dejaron a la primeriza madre extenuada. Y también al padre, que asegura que apretó a la vez que su esposa, con distinto resultado. Una mujer que contempló a la niña, tan grande, por la ventana, recorrió toda la calle con las dos palmas de la mano juntas dando a entender a todo el vecindario el tamaño del trasero de la recién nacida. Cuando recibió las aguas le impusieron el nombre materno, Amalia. Así se perpetuaba una cadena de Amalias de madres a hijas que llegaba a su cuarta generación y que comenzó en Triana. Pero el origen de los junios comenzaron con otro alumbarimiento cuando en 1942 nació mi abuela un 16 de junio. Ella siempre cuenta presumiendo que nació en Sevilla en el mismísimo Parque de María Luisa. Y no nació en un banco... Maternidad estaba justo al lado del parque, en un antiguo pabellón de la Exposición Iberoamericana de 1929. Ambas fotografías tienen muchas cosas en común y eso que de una a otra pasaron 19 años. Ambas madres tienen casi la misma edad, para ambas fue su primer parto, para las dos el resultado fue niña, las dos niñas se llaman Amalia, y las dos nacieron en junio. De la primera fotografía hace 46 años, de la segunda 65. Felicidades a mí madre y a mí abuela. Gracias a estos dos nacimientos y a sus consecuencias hoy os puedo escribir. Gracias por todo.

3 comentarios:

Alberto Ramírez Jiménez dijo...

MUCHAS FELICIDADES A AMBAS. Qué hariamos sin estas mujeres nosotros. Tenemos tanto que agradecerles. Como dice la mía: "una madre es para cien hijos y un hijo no es para una madre". Bien puede ser este dicho popular el que no se cumple a rajatabla, al menos en nuestro caso, ¿no crees León?

Reyes dijo...

Felicidades.
Acertadísmo el apretón paternal.

Mari Carmen dijo...

Una historia preciosa. Vivi en Gines, conozco la calle Manuel Canela, un lugar entrañable y tranquilo donde nacer.

Visitaré tu blog que acabo de descubrir porque me gustan este tipo de historias.

Enhorabuena por esta estupenda entrada.

Saludos desde Gines.